Este campamento se encuentra justo al lado del aeropuerto militar / civil de San Javier, causando disturbios de ruido extremos desde la madrugada hasta la tarde. Varios huéspedes informan haber sido despertados a las 4:00 AM por el arranque del motor y la actividad continua de los aviones desde las 6:30 AM hasta las 4:00 PM, incluidos los vuelos de entrenamiento del escuadrón patrullero español. El ruido es implacable e inevitable, haciendo imposible el descanso pacífico. Por el lado positivo, el camping ofrece acceso directo a la playa y una acera que conecta a Los Alcázares, ideal para caminar y andar en bicicleta. Los baños y las instalaciones de ducha son impecables, aunque se podría mejorar el drenaje de la ducha. El restaurante en el lugar sirve café pero no tiene opciones de entretenimiento. El personal se describe como muy útil y amable. La superficie del terreno está compuesta de arena y piedras y podría beneficiarse de un agregado mayor. Los mosquitos son un problema debido a los humedales naturales adyacentes. La electricidad se cobra a un costo adicional prohibitivamente alto. A los huéspedes que cortaron sus estancias debido al ruido se les negó el reembolso, y la gerencia declaró que el ruido está fuera de su control. La tienda está cerrada, y el pan solo está disponible por pre-pedido. La limpieza general y el servicio en los últimos años contribuyen a una experiencia positiva para las vacaciones en alta mar. Es una opción confiable para viajes centrados en actividades costeras, pero no para aquellos que buscan paz y tranquilidad.
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