Este campamento ocupa una ubicación privilegiada que hace que el ciclismo a Posada y las tiendas locales cercanas sea una brisa. Sin embargo, la experiencia está marcada por varias deficiencias significativas que deterioran su potencial. Un problema crítico es la total falta de agua potable, lo que obliga a los huéspedes a confiar en el agua embotellada sin resolución del personal. El personal ha sido inútil en aclarar esta confusión, dejando frustrados a los visitantes. Los molestos insectos picadores infestan la hierba y los árboles, causando manchas rojas persistentes y picazón que dura aproximadamente una semana. A pesar de la regular pulverización de insecticidas, el problema de las plagas sigue siendo una seria molestia. Las duchas son muy pequeñas, por lo que incluso un enjuague rápido se siente estrecho e inconveniente. Los baños para sentarse a menudo están fuera de orden, lo que aumenta los problemas sanitarios. La impresión general es una mala gestión que no satisface las necesidades básicas de los huéspedes. El suministro de agua, el control de plagas y las instalaciones sanitarias siguen siendo inaceptablemente descuidados. El agradable entorno y la comodidad del sitio no pueden compensar estos fallos fundamentales. Los huéspedes deben prepararse para una estancia incómoda con instalaciones limitadas. La falta de atención a la higiene y al confort es profundamente decepcionante. Este no es un lugar para aquellos que buscan un viaje de campamento relajante o sin problemas. El potencial de la ubicación se pierde por la falta de servicios esenciales y mantenimiento.
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