Ubicado en un bosque de pinos y rodeado de bosques, este pequeño y rústico campamento ofrece una experiencia de regreso a lo básico con un ambiente tranquilo. Se encuentra directamente en una pista de bicicletas y está a poca distancia a pie de una hermosa playa de arena del Atlántico, por lo que es ideal para los amantes de la naturaleza y los ciclistas. Los propietarios y el personal son excepcionalmente amables y acogedores, siempre listos para ayudar. Las instalaciones sanitarias, aunque obsoletas, se mantienen extremadamente limpias. Las comodidades en el lugar incluyen un servicio de pan y una pequeña tienda de suministros básicos. Para comer, dos restaurantes se encuentran en la misma calle, y una tienda de pollo a la parrilla está justo al otro lado de la carretera. Un supermercado está a 9 km y fácilmente accesible en bicicleta. El campamento carece de iluminación nocturna, por lo que los huéspedes deben traer sus propias luces al aire libre. Los senderos no están pavimentados, lo que mejora la sensación auténtica de acampar. Sin embargo, el sitio no es adecuado para las autocaravanas, ya que no hay áreas de servicio designadas para la eliminación de residuos o el reabastecimiento de agua. La infraestructura parece obsoleta, con una simple cadena que marca la entrada en lugar de una barrera adecuada. A pesar de estas limitaciones, el entorno pacífico y la atmósfera amistosa lo convierten en un encantador refugio.
Opiniones
Sin opiniones aún.