Este campamento, situado cerca de un cruce de carreteras, se utiliza principalmente como parada de tránsito para los viajeros que pasan por Alemania, especialmente aquellos que se dirigen a o desde España o visitan Augsburgo. Cuenta con un sistema de registro automatizado a través de una terminal digital, lo que permite a los huéspedes seleccionar y pagar por las canciones incluso fuera de las horas de recepción. El sitio tiene un pequeño lago recreativo detrás, con una zona de playa y un restaurante junto al lago que ofrece pizza a la leña. Sin embargo, el ruido de la autopista cercana es un problema recurrente, con informes que van desde perturbaciones constantes hasta apenas perceptibles dependiendo del año. La limpieza de las instalaciones sanitarias varía considerablemente; algunos años informan de instalaciones impecables y bien calentadas, mientras que otros mencionan baños sucios, olores desagradables y moscas. Las canchas se describen generalmente como pequeñas, gruesas y estrechas, y algunas son espaciosas para automóviles. El sistema eléctrico es un inconveniente notable: los huéspedes reciben una cantidad limitada de energía, y cuando se agota, incluso por la noche, el suministro se detiene, lo que requiere un viaje a la recepción durante horas limitadas. Otras comodidades incluyen un camino de bicicleta a lo largo del río hasta Augsburg, y el sitio es amigable para perros. El personal es constantemente elogiado por ser amable y útil, aunque algunos huéspedes solo interactúan con el personal de limpieza debido al sistema automatizado. Las opciones de menú del restaurante son limitadas y la calidad de la comida ha sido decepcionante para algunos. No hay tienda ni panadería. En general, el campamento sirve adecuadamente para una escala de una noche, pero carece de atractivo para estancias más largas debido al ruido, los campos estrechos y las instalaciones inconsistentes.
Opiniones
Sin opiniones aún.